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María y bebé Victoria de Jesús

Testimonio de una Mami Fénix de Colombia

junio, 2020

Mi nombre es María y mi hija se llama Victoria de Jesús, soy de Colombia.

A finales del mes de noviembre del 2019 empecé a sentir dolores en mis senos y taquicardia muy seguido, mi periodo se retrasó pero no sospeché, ya que a veces era normal en mí por ser de periodo irregular, pero mis dudas seguían aumentando y decidí con mucho miedo realizarme la prueba de sangre para salir de dudas. Recuerdo que la realicé el 02 de diciembre en las horas de la mañana, ,fui para el trabajo y al regresar en la tarde reviso mi correo y ahí estaba el resultado: positivo, si estaba embarazada. Lloré porque significaba un nuevo inicio en mi vida y sentí miedo de no estar preparada para ella, sabía que sería la mejor mamá soltera del mundo.


Nuestra primera cita para vernos fue el 16 de diciembre, aún era un frijolito, tenía 8 semanas, era tan pequeña y llena de vida. Poco a poco fui sintiendo que su crecimiento en mi interior me llenaba de una fuerza que no imaginé alguna vez tener, disfrutar cada momento junto a ella,cantarle, hablarle y contarle de su familia, de cómo era el mundo, colocarle canciones, su favorita era Ángeles de Dios, apenas la escuchaba se movía. Veía en cada ecografía como crecía, como se iba formando su cuerpecito y su carita, tan llena de vida al moverse dentro de mí y sentir cada patadita de amor. Los primeros meses no fueron fáciles, me tocó muy duro entre el trabajo y los síntomas del primer trimestre pero yo estaba feliz por tenerla a ella dentro de mi. La última vez que nos vimos fue el 05 de mayo donde sería la última ecografía, mi hija estaba tan sana y completa, ese día no dejó de moverse, todo marchaba tan bien que yo salí feliz del consultorio. Ya había entrado al séptimo mes pero desafortunadamente el 12 de mayo de 2020 todo cambió, ese día amanecí con un dolor abajo del vientre que no me gustaba, pero como tenía cita ese mismo día con la ginecóloga le comenté acerca de mis malestares, pero ella me dijo que era normal, que seguro estaba cambiando de posición. No me realizó ecografía y me dijo que si mi dolor aumentaba y llegaba a manchar sangre me fuera de urgencia, pero al llegar a casa y dos horas después mi dolor se intensificó a tal punto de irme para urgencias. Llegué a tiempo manifestando que tenía mucho dolor en la parte baja y en mis caderas, estaba presentando contracciones, en ningún momento me prestaron la atención por ser prioridad por mi embarazo, al ver que el médico de turno no me llamaba para atenderme me paré de la sala de urgencias y me dirigí al consultorio, le dije al médico que no aguantaba más mi dolor, pero en ese instante me vine en sangre y era muy abundante, empecé a sangrar demasiado, me acostaron en una camilla, la atención fue pésima y yo gritaba de dolor. Me decían que tenía que esperar que el ginecólogo saliera de una cirugía, pero yo en medio de mi desespero sentí desde ese instante que mi hija había fallecido, cuando por fin después de un largo rato y aún sangrando decidieron llevarme al ecógrafo y fue en ese instante donde escuché lo que más temía: tu bebé no tiene latidos y lo peor de todo tu útero está muy comprometido. Desde ese momento sentí que el mundo se me caía en encima, quedé en shock al escuchar esas palabras, ordenaron la cesárea y empezaron a transfundirme ya que había perdido mucha sangre.

Lastimosamente mi hija falleció, tenía 29 semanas de gestación, no me la dejaron ver por culpa de esta pandemia que estamos pasando ni pude despedirme de ella. Me tuvieron que realizar histerectomía total ya que al desangrarme mi útero se comprometió, me quitaron la ilusión de ser mamá por culpa de una negligencia médica. Duré cinco días luchando por mi vida en UCI ya que mi estado era crítico, soy un milagro donde Dios me regaló una segunda oportunidad, lastimosamente mi hija no contó con esa suerte.

Mi amada hija Victoria de Jesús me enseñó que existen seres mágicos y especiales que traen una luz tan grande al mundo que incluso después de haberse ido permanece para siempre. Mi princesa, mi hermosa mariposa tu luz brilla por siempre, por que tú eres:

  • La luz que me motiva a seguir y guía mi pasos cuando no siento ganas de nada.
  • La luz que brilla y refleja sus miles de colores para pintar mis días grises.
  • La luz en mis pensamientos cuando siento que quiero que estés orgullosa de mí.
  • La luz que más brilla y destella en el cielo, que me da consuelo en las noches.

Gracias mi Victoria por convertirme en mamá, en tu mamá mi Ángel del cielo. ¡Gracias mi gorda, mi maestra de luz!

Vives en mi corazón por siempre.

Tu instructora:

Patricia Mora
Life Coach Espiritual, Tanatóloga y Escritora

Es un hecho que los padres que tenemos uno o más bebés en el cielo necesitamos apoyo y orientación de calidad. Tenemos derecho a un espacio donde aprender y sentirnos contenidos y apoyados ante un duelo poco reconocido y sumamente doloroso. Después de ver a mis tres bebés trascender es mi misión transmitir mi experiencia, conocimientos y aprendizajes a cada ser humano que desea tomar una dirección de crecimiento, llena de significado y propósito.

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