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Yazmin y bebé Luke

Yazmin y bebé Luke

“Incompatible con la vida, pero era compatible con el amor de sus papás”

¡Hola! Me llamo Yazmín, tengo 36 años y vivimos en México. Descubrí que estaba embarazada en septiembre del 2019. Era mi segundo embarazo después de tener un aborto a las 9 semanas, claro que me moría de miedo, pero estaba muy emocionada.

Todo parecía normal al principio, nuestro regalo de Navidad fue descubrir que era un niño, todos estábamos muy emocionados.

Todo seguía normal hasta el 26 de enero que cambié de doctor, durante el primer ultrasonido con el nuevo doctor hubo silencio en la sala, caras de sorpresa y me dice. “El bebé no está bien, algo tiene en el cerebro, tiene paladar y labio hendido, te haremos más estudios” me morí de miedo solo, me moría de miedo. El 05 de febrero fuimos a hacernos un ultrasonido estructural rodeada de muchas personas, neonatólogo, genetista, dos ginecólogos, el técnico radiólogo y las noticias comenzaron:

“Tu bebé no tiene ojos, tiene un problema en el corazón, el cerebro no se desarrolló, tiene el paladar y labio hendido y lo más horrible que escuché: No es compatible con la vida”. Nos dijeron que tenía un 5% de probabilidad de vivir, que niños con esta condición no logran llegar a término y nosotros sin entender aún la gravedad preguntamos: ¿Hay algo que se pueda hacer para arreglarlo? Obviamente nos dijeron que el cerebro no se podía arreglar, sin embargo su corazón latía muy fuerte, yo ya lo sentía moverse. El diagnóstico final fue Trisomía 13, mi bebé tenía un cromosoma extra, el número 13 que causó todas estas anormalidades. La genetista fue muy clara y me dijo “el bebé llego hasta aquí por ti, porque estas sana, nada de esto es tu culpa o de tu esposo, simplemente pasa”.

A partir de ese día todo cambió. Mi familia era la única que sabía la condición del bebé, nadie más lo sabía, todos me preguntaban cómo está el bebé a lo que yo contestaba “creciendo” y no mentía, mi bebé seguía creciendo, decidimos llamarlo Luke. 

Luke llego a término, nació el 29 de mayo del 2020 por cesárea, pude cargarlo en el quirófano, pudimos estar con él los 23 minutos que vivió antes de regresar al cielo. Pude tocarlo, decirle que todo estaba bien, que lo amábamos, que podía descansar y que nosotros estaríamos bien. Tengo solo 7 fotos de Luke, no tengo más, su cabello era negro como el mío y su piel era blanca como la de su papá. Luke era perfecto, así para nosotros era perfecto. Recuerdo decirle a mi esposo que no lo dejara solo, que estuviera con él lo más posible. No recuerdo más.

Al despertar de la cesárea, me sentí tranquila por haber tenido a mi bebé en los brazos y despedirme de él para que regresara al cielo. Tuve la oportunidad de volverlo a cargar y estar con él, tengo las huellas de sus manos y pies en yeso, un pedacito de cabello negro y el gorrito que utilizo al nacer.

En plena pandemia solo mi esposo y yo pudimos estar en el hospital y estar con Luke, me quedo tranquila al saber que peleamos juntos hasta que nació. Mi amor por él es infinito y sé que tengo un hermoso ángel que siempre estará a mi lado.

Luke me enseñó a luchar hasta el final, sin rendirnos, sin importar lo que los demás digan, las probabilidades o los números. El amor siempre será INFINITO, ahora lo sé. Puedo decir que Luke está presente en mi día a día, ver las estrellas, una abeja que aparece de la nada, un arcoíris, la Luna, todos los días lo siento conmigo.

 Tal vez Luke era “Incompatible con la vida, pero era compatible con el amor de sus papás”

Gracias por compartir con la comunidad de Madres Fénix, es enriquecedor aprender unas de otras, saber que somos muchas las elegidas alrededor del mundo para vivir una maternidad especial que trae consigo grandes regalos y aprendizajes. Permítete descubrir esta visión de amor.

¿Puedo ser feliz después de su nacimiento al cielo?

¿Puedo ser feliz después de su nacimiento al cielo?

El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional – Siddharta Gautama

Cuando una tormenta sacude nuestra vida es natural preguntarnos si alguna vez saldrá el sol nuevamente, si veremos el cielo con los mismos ojos, si las nubes serán eternamente grises.

¡Ah si, si que pasa! Cuando nuestro bebé celestial nace al cielo nos sentimos en medio de un torrencial que inunda nuestro corazón en la tristeza más profunda, aguda e íntima. En ese momento nos es imposible siquiera recordar cómo se ve un día soleado, pero ¿es realmente cierto que nunca volveremos a ser felices, a sonreír, a ser libres?

¡Claro que no! Este es un pensamiento categóricamente falso, sin fundamento y que tu propia mente ha creado. Me gusta usar ésta analogía: imagina que el dolor que te ha causado el nacimiento de tu bebé al cielo es el fuego de una inmensa fogata, es legítimo, real, inevitable, merece respeto y experimentarlo es pieza crucial en nuestro desarrollo humano. Pero qué pasa si a esa fogata arrojas una y otra vez trozos de leña en la forma de pensamientos negativos, afirmaciones falsas y catastróficas? ¡La fogata se hace inmensa, incluso puede provocar un incendio! Esto es el sufrimiento: arrojar con tu mente pensamientos de victimismo, desesperanza, de negatividad alrededor del dolor.

Si observas tus pensamientos como si fueras un tercero y comienzas a actuar sobre ellos entonces tomas el poder, este maravilloso poder de elegir cambiar tu forma de pensar y esto es un salto cuántico. La buena noticia es que puedes hacerlo desde este momento, mientras lees este artículo, porque cada pensamiento de sufrimiento que cambies por uno de amor te estará regresando al camino de la paz, de la sanación y la aceptación.

“Soy mala madre porque no pude hacer nada por mi bebé y por mi culpa murió” o “Soy una madre amorosa que acepta que la historia de mi bebé es perfecta como es” ¿Hay diferencia entre estos dos pensamientos? ¡Es infinita! Uno te ata, otro te libera.

Si nadie lo ha dicho te lo digo hoy: ser feliz y plena después de que tu bebé se revelara celestial es perfectamente posible, incluso más feliz porque has aprendido lo que es el amor verdadero, real, ilimitado. ¿Le estas faltando el respeto a tu bebé por ser feliz, por sonreír, por disfrutar? ¡Claro que no! Esto es precisamente lo que quiere para ti, una vida plena honrando su existencia. No tengas miedo a ser feliz, a ser tú, a ser libre. Es momento de dejar atrás ésta cultura de sufrimiento y dar paso a la cultura del amor.

Si eres feliz pasando la tormenta al grado que puedes disfrutar plenamente de un nuevo día soleado, entonces mami, estaremos hablando de tu verdadero yo.

¿Ya has decidido soltar los leños y abrazar tu propia felicidad?

Jarinet y bebé Rosamar

Jarinet y bebé Rosamar

Mi nombre es Jarinet Fernández y el de mi bebé celestial Rosamar. Mi hija nació por parto natural en Maracay,Venezuela, soy natural de Cojedes/Venezuela. Nació el 23/10/2019 a las 12:40 p.m. mi primera bebé, tuvo complicaciones respiratorias y la internaron en la UTIN en incubadora, falleció el 28/10/2019 a las 5:30 p.m. por un paro en su corazoncito.

Mi mayor bendición es ella precisamente, el mayor aprendizaje que aunque me duela, mi bebé está en un lugar mejor, pues el propósito es mejor que el proceso, que si Dios me eligió como mamá de ella es porque sabe que mi espíritu es fuerte como una roca. Además, soñé con mi bebé y está feliz, eso me consuela porque Dios mismo me lo mostró en un sueño para que yo este tranquila; vi a mi bebe Rosamar y siento esa conexión espiritual pues Dios a través de mi hija Rosamar envía ángeles en humanos porque me han pasado cosas maravillosas.

Aprendí que Dios no nos pone carga con la que no podamos y que su voluntad no es dañina, al fin y al cabo Dios, el cielo, los ángeles, serafines y querubines son reales. Y lo más importante de mi aprendizaje que me esta enseñando mi bebé Rosamar es consolar a otras en medio esto, porque sea cual fuere la circunstancia de muerte y edad los hijos duelen mucho, ya que el amor mas parecido al de Dios es el de la madre.

Me hace bien ésta página porque no soy yo la unica que ha perdido un hijo cuando crei que era injusto pues tambien hay madres desnaturalizadas. Dios es bueno.

Gracias por compartir con la comunidad de Madres Fénix, es enriquecedor aprender unas de otras, saber que somos muchas las elegidas alrededor del mundo para vivir una maternidad especial que trae consigo grandes regalos y aprendizajes. Permítete descubrir esta visión de amor.

María y bebé Victoria de Jesús

María y bebé Victoria de Jesús

Mi nombre es María y mi hija se llama Victoria de Jesús, soy de Colombia.

A finales del mes de noviembre del 2019 empecé a sentir dolores en mis senos y taquicardia muy seguido, mi periodo se retrasó pero no sospeché, ya que a veces era normal en mí por ser de periodo irregular, pero mis dudas seguían aumentando y decidí con mucho miedo realizarme la prueba de sangre para salir de dudas. Recuerdo que la realicé el 02 de diciembre en las horas de la mañana, ,fui para el trabajo y al regresar en la tarde reviso mi correo y ahí estaba el resultado: positivo, si estaba embarazada. Lloré porque significaba un nuevo inicio en mi vida y sentí miedo de no estar preparada para ella, sabía que sería la mejor mamá soltera del mundo.


Nuestra primera cita para vernos fue el 16 de diciembre, aún era un frijolito, tenía 8 semanas, era tan pequeña y llena de vida. Poco a poco fui sintiendo que su crecimiento en mi interior me llenaba de una fuerza que no imaginé alguna vez tener, disfrutar cada momento junto a ella,cantarle, hablarle y contarle de su familia, de cómo era el mundo, colocarle canciones, su favorita era Ángeles de Dios, apenas la escuchaba se movía. Veía en cada ecografía como crecía, como se iba formando su cuerpecito y su carita, tan llena de vida al moverse dentro de mí y sentir cada patadita de amor. Los primeros meses no fueron fáciles, me tocó muy duro entre el trabajo y los síntomas del primer trimestre pero yo estaba feliz por tenerla a ella dentro de mi. La última vez que nos vimos fue el 05 de mayo donde sería la última ecografía, mi hija estaba tan sana y completa, ese día no dejó de moverse, todo marchaba tan bien que yo salí feliz del consultorio. Ya había entrado al séptimo mes pero desafortunadamente el 12 de mayo de 2020 todo cambió, ese día amanecí con un dolor abajo del vientre que no me gustaba, pero como tenía cita ese mismo día con la ginecóloga le comenté acerca de mis malestares, pero ella me dijo que era normal, que seguro estaba cambiando de posición. No me realizó ecografía y me dijo que si mi dolor aumentaba y llegaba a manchar sangre me fuera de urgencia, pero al llegar a casa y dos horas después mi dolor se intensificó a tal punto de irme para urgencias. Llegué a tiempo manifestando que tenía mucho dolor en la parte baja y en mis caderas, estaba presentando contracciones, en ningún momento me prestaron la atención por ser prioridad por mi embarazo, al ver que el médico de turno no me llamaba para atenderme me paré de la sala de urgencias y me dirigí al consultorio, le dije al médico que no aguantaba más mi dolor, pero en ese instante me vine en sangre y era muy abundante, empecé a sangrar demasiado, me acostaron en una camilla, la atención fue pésima y yo gritaba de dolor. Me decían que tenía que esperar que el ginecólogo saliera de una cirugía, pero yo en medio de mi desespero sentí desde ese instante que mi hija había fallecido, cuando por fin después de un largo rato y aún sangrando decidieron llevarme al ecógrafo y fue en ese instante donde escuché lo que más temía: tu bebé no tiene latidos y lo peor de todo tu útero está muy comprometido. Desde ese momento sentí que el mundo se me caía en encima, quedé en shock al escuchar esas palabras, ordenaron la cesárea y empezaron a transfundirme ya que había perdido mucha sangre.

Lastimosamente mi hija falleció, tenía 29 semanas de gestación, no me la dejaron ver por culpa de esta pandemia que estamos pasando ni pude despedirme de ella. Me tuvieron que realizar histerectomía total ya que al desangrarme mi útero se comprometió, me quitaron la ilusión de ser mamá por culpa de una negligencia médica. Duré cinco días luchando por mi vida en UCI ya que mi estado era crítico, soy un milagro donde Dios me regaló una segunda oportunidad, lastimosamente mi hija no contó con esa suerte.

Mi amada hija Victoria de Jesús me enseñó que existen seres mágicos y especiales que traen una luz tan grande al mundo que incluso después de haberse ido permanece para siempre. Mi princesa, mi hermosa mariposa tu luz brilla por siempre, por que tú eres:

  • La luz que me motiva a seguir y guía mi pasos cuando no siento ganas de nada.
  • La luz que brilla y refleja sus miles de colores para pintar mis días grises.
  • La luz en mis pensamientos cuando siento que quiero que estés orgullosa de mí.
  • La luz que más brilla y destella en el cielo, que me da consuelo en las noches.

Gracias mi Victoria por convertirme en mamá, en tu mamá mi Ángel del cielo. ¡Gracias mi gorda, mi maestra de luz!

Vives en mi corazón por siempre.

¿Cómo manejar comentarios incómodos?

¿Cómo manejar comentarios incómodos?

Este tema resuena en el corazón y en la mente de muchas mamis que de labios de familiares y amigos, probablemente bien intencionados, han escuchado palabras o expresiones que de alguna u otra forma ha lastimado su herido corazón. En éste post no encontrarás señalamientos, ni culpables, tampoco leerás de mi el consejo de sacar a estas personas de tu vida o tener un mal concepto de ellos, vibrar así es sólo nocivo para ti.

Lo que sí te voy a compartir son algunos consejos que me permitieron ver más allá de estos encuentros incómodos, a veces realmente inoportunos, siempre inevitables. Comencemos por reflexionar en ésta frase de una de mis coaches favoritas Alejandra Llamas:

“Tu ámbito es el único donde tienes el poder”

Lo dice todo, significa que el único espacio sobre el que tienes mando o autoridad es en tu interior, en tu mente, en tu corazón. Conviene grabarlo en algún lugar de nuestra memoria, ya que no hay forma alguna en la que podamos influir en el comportamiento de otro ser humano. Con esto en mente y entendiendo que hay que trabajar en nuestra visión y percepción del exterior, les aconsejo tener esto en cuenta cuando ese tío lejano arroje un comentario sobre su bebé celestial:

La ignorancia

Personas que no han vivido nuestra experiencia de amor jamás comprenderán las dimensiones, sentires, dolores y emociones que hemos padecido. ¿Tu podrías dar tus condolencias a un astronauta que perdió la oportunidad de ir a su primer excursión a la luna? Probablemente lo harías a tu mejor entender, pues nunca podrás comprender realmente lo que significaba para él ese viaje al universo. Este tema, el de las pérdidas gestacionales o neonatales, son especialmente difíciles, hay muy poca consciencia e información al respecto, ten en cuenta desde dónde proviene el comentario, desde qué realidad o condición, encontrarás que en ocasiones la ignorancia y el querer consolar a alguien no se llevan bien.

La intención

Aunque te sea difícil de creer y aceptar al principio, ¿te has preguntado si quizás la persona en cuestión tenía la buena intención de darte una palabra de aliento? Resultó un desastre, eso lo sabemos, pero su corazón intentaba consolar al tuyo, que sus palabras te animaran, que tus lágrimas cesaran y quizás te sacara una sonrisa. Lo que nace de buena fe, aunque no sea perfecto, es sano y bien intencionado. No nos apresuremos a pensar de la gente lo peor, al contrario, tengamos la capacidad de entender desde dónde vienen y decidir si aceptamos o no el comentario en nuestro corazón, la decisión es siempre tuya.

Tu poder

El aprendizaje que has tenido con tu bebé celestial es inmenso, no todas las mujeres tienen éste privilegio, aprender de un verdadero maestro de vida nacido de nuestro vientre. Es hora de poner en práctica lo que te enseñó sobre la compasión, sobre el amor a los demás, sobre el perdón y sobre tu capacidad de ver más allá, de fijar tu atención en lo que importa y trasciende, en tu red de apoyo, aquella que amorosamente suma, aporta, eleva y te contiene en éste proceso. Utiliza tu poder con sabiduría, para tu crecimiento, para tu espíritu y suelta, deja pasar esos comentarios como si vieras pasar un espectacular en la carretera donde vas manejando el auto de tu propia vida.

¿Y qué vas a hacer? AGRADECER el comentario entendiendo lo anterior y soltarlo. Tienes toda la capacidad de hacerlo mami, ¿te atreves a elegir una percepción diferente? ¡Toma las riendas de tu poder y de tu vida!

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